Aprende a escoger calefacción para exteriores con un sistema de infrarrojos.
1. Comprueba que sea apto para la intemperie
No todos los paneles infrarrojos sirven para exteriores. Para terrazas, porches, balcones o zonas expuestas al viento y la humedad, el panel debe tener una alta resistencia a los agentes atmosféricos y un grado de protección IP adecuado (frente a la humedad y el polvo). Un panel pensado para interior perderá eficiencia o se deteriorará rápido a la intemperie.
2. Tipo de onda: corta o media
- Onda corta (IR-B/IR-C): calienta con más intensidad y de forma más inmediata. Es la opción recomendada para espacios totalmente abiertos y con viento, porque compensa mejor la dispersión del calor.
- Onda media: calor más suave y progresivo, mejor para espacios semicerrados o poco expuestos al viento.
Cuanto más abierto y ventoso sea el espacio, más conviene decantarse por la onda corta.
3. Potencia según la exposición
En exteriores la potencia no se calcula según el aislamiento de la vivienda (no hay paredes que retengan el calor), sino según la zona que cada panel cubre por radiación directa, ajustada a lo expuesta que esté:
- Espacio cubierto o resguardado del viento: factor de potencia más bajo.
- Espacio totalmente abierto o muy expuesto al viento: entre un 20 % y un 30 % más que el cálculo base.
- Cuanto mayor sea la superficie que hay que calentar, más potencia por panel o más unidades repartidas.
Como cálculo orientativo (son valores de referencia generales para calefacción radiante en espacios abiertos; para un caso concreto, consúltanos):
Fórmula
Largo × ancho de la zona que hay que calentar × factor según la exposición al viento = potencia recomendada en vatios (W).
Factores orientativos (W/m²)
- Terraza cubierta o resguardada del viento: 60–80 W/m².
- Terraza semiabierta o con viento moderado: 80–110 W/m².
- Terraza totalmente abierta o muy expuesta al viento: 110–150 W/m².
4. Reflector y eficiencia
Un buen reflector (normalmente de aluminio) dirige la energía térmica hacia la zona deseada en lugar de dispersarla, lo que permite aprovechar más del 90 % del calor generado. Es clave para no sobredimensionar el sistema.
5. Altura y distancia de instalación
La altura de montaje recomendada suele ser de hasta 3 m, para mantener la eficacia de la radiación directa. Si se instalan varios paneles, conviene separarlos entre 50 y 100 cm para cubrir la zona de forma homogénea.
6. Tipo de montaje y control
En pared, en techo o con soporte independiente, según el espacio y el uso: en pared para zonas concretas (una mesa, un rincón) y en techo para cubrir áreas más amplias, como las terrazas de restauración.
Valora si necesitas mando a distancia o controlar varias unidades por separado: es útil para dividir por zonas los espacios grandes y apagar las que no se usan.
7. Acabado y material
El acabado (color, acero recubierto, etc.) es una decisión estética que no afecta al rendimiento. Lo importante en exteriores es que el material resista la corrosión y los agentes atmosféricos a largo plazo.